De la inflamación a la lesión estructural
Mientras que la bursitis se concentra en la bursa, es común que se presente simultáneamente con una tendinitis debido al sobreesfuerzo. Es fundamental descartar que el malestar sea producto de esguinces mal cuidados o incluso de luxaciones previas que hayan dejado inestable la zona. A diferencia de las fracturas, donde el compromiso óseo es evidente, el dolor aquí es blando pero incapacitante, requiriendo una evaluación que asegure que no existen lesiones musculares asociadas que compliquen el cuadro clínico.